Panorama general
La expulsión (ejection) es la sanción por la que un umpire priva a un jugador, mánager o coach del derecho a seguir en el juego. La regla 8.01 (d) de las Reglas Oficiales del Béisbol faculta al umpire para descalificar y retirar a quien discuta una decisión o tenga una conducta antideportiva; si la declara con la bola en juego, la expulsión no surte efecto hasta que esa jugada termina. Las causas habituales son la protesta excesiva contra una decisión, las injurias o los insultos al umpire, el contacto físico deliberado con él, la participación en una riña y un lanzamiento que se juzgue dirigido al bateador. La regla 6.04 enumera esas prohibiciones, desde provocar a los rivales o al umpire hasta tocarlo a propósito. Quien es expulsado debe abandonar el campo de inmediato: se queda en la casa club, se cambia de uniforme y sale del recinto o, si se sienta en las gradas, ocupa un asiento alejado de la cueva y del bullpen de su propio equipo.
La expulsión por lanzamiento peligroso no está en el reglamento
La expulsión más conocida del béisbol japonés es la que sigue a un envío cerca de la cabeza del bateador, el llamado kikenkyu o lanzamiento peligroso; sin embargo, las Reglas Oficiales del Béisbol no recogen ni el término ni ninguna expulsión automática por ese motivo. Se trata de una norma interna incluida en el acuerdo entre las ligas Central y del Pacífico, y no existe nada equivalente en la MLB ni en el béisbol amateur. Lo que sí contiene el reglamento es la regla 6.02 (c)(9): cuando el umpire juzga que un lanzador ha tirado contra el bateador, puede elegir entre retirar del juego a ese lanzador (y a su mánager) o advertir a los mánagers de ambos equipos de que otro envío igual supondrá la expulsión. Que la bola golpee la cabeza no implica siempre una expulsión: una curva lenta que se escapa de la mano puede quedarse en una advertencia. Un antiguo umpire ha explicado que el criterio práctico es el envío que, a juicio de los umpires, puede afectar a la carrera del bateador, de modo que lo decisivo no es la intención, sino cómo leen los umpires ese lanzamiento.
Cómo se formó la norma interna
El trato a los envíos a la cabeza se endureció al ritmo de una historia de riñas. Se dice que la expulsión por lanzamiento peligroso se remonta a 1982, pero las represalias por los bateadores golpeados, y las peleas que venían después, se repitieron. Tras un intercambio de pelotazos y una gran riña en mayo de 1994, la Liga Central convocó una reunión extraordinaria de su junta a mitad de temporada y aprobó una adición excepcional: todo envío que golpeara al bateador en la cabeza, con intención o sin ella, se consideraría lanzamiento peligroso y ese lanzador quedaría expulsado. Como con ese criterio se expulsaba incluso por curvas que simplemente se escapaban de la mano, desde 1995 se limitó a los envíos lanzados con cierta velocidad y la decisión quedó en manos del cuerpo de umpires. La Liga del Pacífico se limitó al principio a anunciar que aplicaría las reglas vigentes con más rigor que antes, y las dos ligas no compartieron una norma interna común hasta 2002.
Qué ocurre después de una expulsión
La expulsión no termina con el partido. La regla 8.04 obliga al umpire a informar al presidente de la liga, con los motivos, de todo juego en el que haya expulsado a un mánager o a un jugador, y a detallar el caso cuando la causa haya sido un insulto grosero o un acto violento. Al recibir el informe, el presidente impone la sanción que considere adecuada y la comunica al interesado y a su club. Quien reciba una multa no podrá jugar ni sentarse en la cueva hasta que la abone. Los plazos que la regla fijaba para esos informes y pagos se suprimieron en la revisión de 2024. En la NPB también se anuncian suspensiones y multas en los días posteriores a una expulsión. Un mánager expulsado no puede volver a dirigir en ese juego, así que del resto se encarga el coach principal. La imagen del mánager que acaba expulsado por protestar se ha repetido en el béisbol japonés, como en el caso de Senichi Hoshino, conocido por sus fuertes protestas a los umpires.