Panorama general
El pelotazo (hit by pitch) se anota cuando el envío del lanzador golpea el cuerpo del bateador, y este gana el derecho de avanzar a primera base. Sin embargo, no se concede el pelotazo si el bateador no hizo ningún movimiento para esquivar la pelota, ni si lo golpeó un envío que pasaba por la zona de strike. El récord de por vida en la NPB pertenece a Kiyohara Kazuhiro con 196: es a la vez una condecoración por haberse mantenido tantos años en el cajón de bateo y la prueba de que le atacaron el lado de adentro sin descanso. En una sola temporada, la marca máxima es la de Robert Rose, con 26 en 1999 con Yokohama. Los pelotazos en la cabeza traen el peligro de accidentes graves, como conmociones cerebrales o fracturas de cráneo, y por eso la NPB tiene una regla de expulsión por lanzamiento peligroso cuando el envío va intencionalmente cerca de la cabeza. A partir de la década de 2000 se extendió el uso de cascos con protector facial y se reforzaron las medidas de seguridad para los jugadores. Como el pelotazo, igual que la base por bolas, suma para el porcentaje de embasarse, para el bateador es también una manera de llegar a base, pero es un número que convive siempre con el riesgo de quedar fuera por una fractura o un golpe fuerte.