Panorama general
La rotación de abridores (rotation) es el mecanismo por el cual los lanzadores abridores suben a la lomita por turnos y a intervalos fijos, y constituye la base del manejo del cuerpo de lanzadores de un equipo. En la NPB la corriente principal ha sido por tradición la rotación de seis, y cada lanzador tira con seis días de descanso (seis días de reposo entre una apertura y la siguiente). Comparado con la rotación de cinco de las Grandes Ligas (cuatro días de descanso), el intervalo entre aperturas es más largo, y eso refleja la cultura beisbolera japonesa, que da prioridad a aliviar la carga sobre el hombro y el codo del lanzador. Armar la rotación es una de las tareas más importantes del cuerpo técnico. Con el lanzador de categoría as como eje, el orden se decide considerando el equilibrio entre derechos y zurdos, la variedad de lanzamientos y la compatibilidad con el rival de turno. Durante la temporada se producen cambios frecuentes por lesiones o baja de rendimiento, y la estabilidad de la rotación incide directamente en los resultados del equipo. El conjunto en el que los seis son capaces de armar el juego con solidez se convierte en habitual de la pelea por el título. En los últimos años se ensayan también manejos que dan vuelta el concepto tradicional de rotación, como la incorporación de la táctica del abridor de apertura breve o la adopción del día de bullpen (llevar el partido con un relevo de lanzadores intermedios, sin colocar un abridor). Sin embargo, en la NPB persiste la tendencia a valorar mucho al lanzador que abre y completa el juego, así que la importancia de la rotación no se tambalea.