Win (Pitcher Record)

Panorama general

El juego ganado (win) es el número de victorias que se le acreditan individualmente a un lanzador, y constituye uno de los indicadores más tradicionales para expresar el rendimiento de un brazo. En el caso del abridor, la victoria se le anota cuando ha lanzado cinco entradas o más, deja a su equipo por delante en el marcador y esa ventaja se mantiene hasta el final del partido. En el caso de un relevista, se convierte en lanzador ganador cuando su equipo da la vuelta al marcador y toma la delantera mientras él está en la lomita, y esa ventaja se conserva después. Durante muchísimos años el número de victorias fue el indicador más valorado a la hora de evaluar a un lanzador. Ser un lanzador de veinte victorias se consideraba la prueba de que se trataba del as del equipo, y el título de líder en victorias figuraba entre los mayores honores a los que podía aspirar un brazo. Sin embargo, con la difusión de la sabermetría el valor de las victorias se ha revisado a fondo. El número de victorias no depende solo de la capacidad individual del lanzador, sino que se ve enormemente condicionado por factores que él no puede controlar: el apoyo que le brinde la ofensiva, la fiabilidad del bullpen o la calidad de la defensa. Aunque lance de manera excelente, si los suyos no consiguen anotar no se le apunta la victoria; y al contrario, aunque lo castiguen a batazos, puede acabar ganando gracias a un apoyo ofensivo abundante. Por eso, en la evaluación moderna de los lanzadores se les da más peso a indicadores como la efectividad, el FIP o el WAR, y la importancia de las victorias ha descendido en términos relativos. Con todo, el total de victorias de una carrera sigue conservando cierto valor como indicador de la longevidad y de la regularidad de un lanzador.

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