Panorama general
El relevista intermedio (middle reliever) es el nombre que engloba a los lanzadores de relevo que trabajan desde que el abridor sale del juego hasta que entra el cerrador. Es un concepto amplio que incluye tanto al preparador del cierre (el que se hace cargo del séptimo y el octavo inning cuando el equipo va ganando) como al resto de los relevistas intermedios, y en el béisbol de hoy la profundidad del bullpen pesa enormemente en las victorias y las derrotas. En el béisbol profesional de otras épocas, que el abridor lanzara juego completo se veía como una virtud y la posición del relevista intermedio tenía poco prestigio. Sin embargo, a partir de la década de 2000, con el avance de la división del trabajo entre lanzadores, su importancia creció de golpe. Se consolidó la llamada ecuación de la victoria, con el abridor trabajando hasta el sexto inning y relevistas especializados y el cerrador encargándose del séptimo, el octavo y el noveno, y el relevista intermedio pasó a ser el hombre clave que gobierna el ritmo del juego. Como métrica para valorarlos, el hold (la cantidad de veces que el relevista entregó la pelota al siguiente lanzador conservando la ventaja) se incorporó a los registros oficiales de la NPB en 2005. Con la creación del premio al mejor relevista intermedio, esos lanzadores también empezaron a tener un título propio y su posición ganó reconocimiento. Por otro lado, el relevista intermedio sube muy seguido a la lomita, y la fatiga acumulada por trabajar en días consecutivos eleva el riesgo de lesión. No es raro ver relevistas intermedios que aparecen en 60 o 70 juegos en una temporada, así que el manejo de su condición física es un desafío enorme.