Panorama general
El relevo de un solo bateador consiste en sacar a un relevista con el único objetivo de dominar a un bateador determinado, o a unos pocos. El caso más típico es meter a un lanzador zurdo frente a un bateador zurdo peligroso del rival: es la táctica de crear el enfrentamiento favorable de zurdo contra zurdo para reducir al mínimo el riesgo de recibir carreras. En la NPB este recurso se empleó durante mucho tiempo como una táctica habitual. Cambiar de lanzador en un momento importante del tramo final del partido solo para dominar a un bateador estelar del rival y, en cuanto se resuelve ese turno, pasar de inmediato al siguiente lanzador, era además un símbolo del béisbol minucioso que se juega en Japón. Sin embargo, en las Grandes Ligas se implantó a partir de 2020 la regla del mínimo de tres bateadores, según la cual un lanzador no puede ser relevado hasta haber enfrentado al menos a tres bateadores, con lo que el relevo de un solo bateador quedó prohibido en la práctica. Ese cambio de norma buscaba acortar la duración de los partidos y mejorar el ritmo reduciendo la frecuencia de los cambios de lanzador. En la NPB, a agosto de 2026, esa regla no se ha adoptado, aunque se discute la posibilidad de introducirla en el futuro. La conveniencia del relevo de un solo bateador refleja un problema de fondo del béisbol moderno: el equilibrio entre la variedad táctica y el ritmo del juego.