Pitch Velocity

Panorama general

La velocidad del lanzamiento (pitch velocity) es la velocidad de la pelota que suelta el pitcher y se mide con la pistola de velocidad (un aparato de medición por radar). En Japón se emplea como unidad el km/h y en las Grandes Ligas la mph (millas por hora). La velocidad es el indicador más intuitivo de la capacidad de un lanzador, y la recta que pasa de los 150 km/h se mira con ojos especiales como una bola de fuego. La historia de la velocidad de lanzamiento en la NPB está estrechamente ligada a la evolución de la tecnología de medición. La pistola de velocidad se introdujo en los estadios en la segunda mitad de la década de 1970, y antes de eso la velocidad de los lanzadores no podía más que estimarse. Desde que la medición se generalizó, la velocidad pasó a ser un elemento imprescindible en la valoración de un pitcher. La máxima velocidad de un lanzador japonés es de 165 km/h, marca que registró Shohei Ohtani en su época de la NPB y que Roki Sasaki igualó en 2023, una cifra que se equipara con lo mejor de las Grandes Ligas. En los últimos años la inflación de la velocidad es notoria y ya no resulta raro el lanzador que tira rectas de más de 150 km/h. Detrás de ello están el avance de la ciencia del entrenamiento, la difusión del trabajo con pesas y la optimización de la mecánica de lanzamiento. Por otra parte, hay quienes advierten que la búsqueda de velocidad aumenta la carga sobre el codo y el hombro y eleva el riesgo de lesión. La velocidad es un arma importante, pero solo despliega su verdadero valor cuando se combina con el control y con la calidad de los lanzamientos rompientes. El pitcher que se apoya únicamente en la velocidad es descifrado con facilidad por los bateadores y difícilmente logra un éxito duradero.

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