Panorama general
El orden al bate establece la secuencia en que los bateadores pasan al plato, del primero al noveno, y en él se refleja con claridad el pensamiento táctico del mánager. Por tradición, en el primer puesto va un jugador de alto porcentaje de embasarse y piernas rápidas; en el tercero, uno que combina promedio y poder; y en el cuarto, el mejor toletero del equipo. En la NPB, el cuarto bate ha sido siempre la cara de la franquicia, algo que simboliza el récord de Sadaharu Oh, quien ocupó ese puesto en 1,934 juegos. En los últimos años, en cambio, ha llamado la atención la táctica de colocar a un bateador de fuerza en el segundo turno. En 2019 los SoftBank Hawks pusieron a Yuki Yanagita como segundo bate y se coronaron campeones de Japón, echando por tierra la vieja idea de que el segundo bate es un especialista en toques de sacrificio. En la Liga Central, donde el lanzador batea noveno, el papel del octavo bate resulta también peculiar, y se le da mucho valor a su función de enlace entre la parte baja y la parte alta de la alineación. La Liga del Pacífico, con la regla del bateador designado, puede llenar los nueve puestos con jugadores especializados en batear, lo que le da la ventaja de una alineación sin huecos. La capacidad de anotar de un equipo varía enormemente según cómo se arme el orden al bate, y con el avance del análisis de datos siguen afinándose los estudios sobre la alineación óptima.