Farewell Game

Panorama general

El juego de despedida (farewell game) es el partido o la ceremonia que el club organiza de manera especial para coronar el final de la carrera activa de un jugador que aportó al equipo durante muchos años. Se celebra dentro del calendario oficial de la temporada y al jugador que se retira se le concede la oportunidad de tomar su último turno al bate o de subir a la lomita por última vez. El juego de despedida es una costumbre propia del béisbol profesional japonés y en las Grandes Ligas no existe un sistema equivalente. En estos partidos se crea un ambiente único en el que todo el estadio, incluido el equipo rival, celebra al jugador que se despide. A veces existe un acuerdo tácito por el cual el lanzador del equipo contrario le tira un envío fácil de batear al bateador que se retira, o los bateadores rivales abanican de manera deliberada ante el lanzador que dice adiós, y eso se acepta como una estética excepcional dentro de un mundo de competencia. Después del juego se realiza la ceremonia, donde el jugador dirige palabras de agradecimiento a la afición y a la gente del club y da la vuelta al terreno en la llamada última carrera, ya convertida en tradición. El famoso Nuestro Yomiuri Giants será inmortal para siempre, de Shigeo Nagashima (1974), la ceremonia de retiro de Sachio Kinugasa y el juego de despedida de Ichiro en el Tokyo Dome (2019) son escenas memorables que quedaron grabadas a fondo en la historia del béisbol profesional. Por otro lado, solo una parte de los jugadores más meritorios, los que aportaron durante mucho tiempo al club, llegan a tener un juego de despedida: la mayoría se quita el uniforme en silencio y sin ninguna ceremonia. Esa desigualdad también refleja la dureza del béisbol profesional.

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