Panorama general
La canción de porra (fight song) es el nombre que engloba a los temas que la afición canta en los juegos del béisbol profesional para levantar a su franquicia y a sus jugadores, y es uno de los elementos que vuelven singular en el mundo entero la manera japonesa de ver béisbol. Esta cultura arrancó en la NPB en la década de 1970, cuando se formaron las porras organizadas, y hoy cada franquicia tiene su himno y, además, una canción propia para cada jugador. Rokko Oroshi, el himno de Hanshin Tigers, es el más famoso de Japón, y la estampa de la afición cantándolo a plena voz después de una victoria se ha vuelto un símbolo de la NPB. Las canciones individuales se cantan cada vez que ese jugador se para en el cajón de bateo, acompañadas por trompetas y tambores, y en la letra se recogen sus rasgos y las esperanzas que despierta. La composición suele quedar en manos de las porras privadas de cada franquicia, que preparan temas nuevos para los jugadores que llegan antes del día inaugural. La cultura de las canciones de porra genera una sensación de unidad en el estadio y refuerza el sentido de pertenencia de la afición, aunque en los últimos años también se han reportado problemas de ruido y conflictos en torno al manejo de las porras. Durante la pandemia se prohibió alentar con la voz y se llegó a temer por la supervivencia de esta tradición, pero volvió junto con la flexibilización de las restricciones y su valor cultural quedó reconocido de nuevo.