Panorama general
Las entradas extras (extra innings) son las entradas adicionales que se juegan cuando ambos equipos tienen la misma cantidad de carreras al concluir la novena. En NPB está establecido que la prolongación llega como máximo hasta la entrada 12, y si al terminar esa entrada 12 el marcador sigue igualado el partido se declara empate. Este sistema de empate es una regla propia de NPB que no existe en MLB, y tiene un peso estratégico porque influye en la definición de las posiciones de la carrera por el banderín. En las entradas extras el manejo de los lanzadores decide en gran medida quién gana. Los equipos con poca profundidad en el bullpen quedan en desventaja en la prolongación, y cuando los partidos con entradas extras se encadenan al final de la temporada, la fatiga acumulada del cuerpo de relevistas puede arrastrar el rendimiento de todo el equipo en cadena. Como medidas especiales por el COVID-19, la NPB limitó las entradas extra hasta la décima en 2020 y jugó sin prolongación alguna (corte en la novena) en 2021, antes de volver al formato habitual de 12 entradas en 2022. MLB, por su parte, introdujo de forma provisional la regla de desempate (colocar un corredor en segunda base al inicio de cada entrada extra) en 2020 y la hizo permanente en 2023. En NPB también se ha discutido adoptar esa regla de desempate, pero a agosto de 2026 se mantiene el formato tradicional de prolongación hasta la entrada 12.