Campeones del WBC 2023 - Ohtani y Nootbaar con el Samurai Japan

Preparación previa al torneo y selección del equipo

En otoño de 2022, Hideki Kuriyama fue nombrado mánager del Samurai Japan con una misión clara: ganar el Clásico Mundial de Béisbol. Kuriyama, quien desarrolló a Shohei Ohtani como jugador de dos vías durante su etapa con los Nippon-Ham Fighters, aprovechó sus relaciones personales para reclutar jugadores de MLB. Ohtani (Angels) se comprometió temprano, convirtiéndose en el centro gravitacional del equipo. Yu Darvish (Padres), a sus 36 años, se ofreció voluntariamente y se unió al campamento de Miyazaki para guiar a los lanzadores jóvenes. Seiya Suzuki (Cubs) y Masataka Yoshida (Red Sox) también confirmaron su participación, creando un róster soñado del mejor talento japonés en MLB. De la NPB, Kuriyama seleccionó a Munetaka Murakami (Swallows) con 56 jonrones en 2022, al lanzador triple corona Yoshinobu Yamamoto (Buffaloes), al lanzador de 165 km/h Roki Sasaki (Marines), al campeón de bateo Kensuke Kondo (Hawks), Sosuke Genda (Lions) y Yuhei Nakamura (Swallows). El cuerpo de lanzadores incluía a Shota Imanaga (BayStars), Shosei Togo (Giants), Yuki Udagawa (Buffaloes), Oosei (Giants) y Kyogo Yuasa (Tigers), cubriendo cada rol con brazos de élite. La filosofía de Kuriyama fue 'todos son protagonistas', eliminando deliberadamente las barreras entre jugadores de MLB y NPB.

La selección de Nootbaar y su significado como jugador de herencia japonesa

La selección más comentada fue Lars Nootbaar de los Cardinals. Nacido y criado en Estados Unidos, Nootbaar calificó para Japón a través de su madre japonesa, Kumiko. El jardinero de 25 años había registrado 14 jonrones y un OPS de .788 con St. Louis en 2022, siendo un contribuyente legítimo por mérito propio. Sin embargo, para los aficionados japoneses, ver a un jugador criado en América que no hablaba japonés vestir el uniforme del Samurai Japan fue una experiencia novedosa. Nootbaar conquistó al equipo y a la nación con su energía contagiosa y entrega total. Su celebración del 'molinillo de pimienta' tras los hits se extendió por todo el equipo y se convirtió en el gesto emblemático del torneo, generando un fenómeno cultural en Japón con ventas de molinillos disparándose a nivel nacional. Bateando como primero en los siete partidos, Nootbaar bateó .276 con 1 jonrón y 8 carreras impulsadas. Más allá de las estadísticas, su presencia encarnó la narrativa única del WBC de jugadores de herencia representando a sus naciones ancestrales, simbolizando el alcance global del béisbol japonés.

Dominio en la fase de grupos y excelencia del pitcheo

Japón inauguró el torneo el 9 de marzo en el Tokyo Dome con una contundente victoria 8-1 sobre China. Ohtani abrió en la loma lanzando 4 innings con 1 carrera permitida y contribuyó con un hit impulsor como bateador. La racha continuó con una demolición 13-4 sobre Corea del Sur, un triunfo 10-2 sobre República Checa y una victoria 7-1 sobre Australia, completando un barrido 4-0. El marcador combinado fue 38-8, con el pitcheo particularmente dominante. Yamamoto lanzó 5 innings en blanco contra República Checa, mientras Sasaki alcanzó 164 km/h contra Australia. El relevo de Udagawa, Oosei y Yuasa mantuvo el control sin dar oportunidades de reacción. El Tokyo Dome se llenó a su capacidad de aproximadamente 42,000 en cada juego. En cuartos de final, Japón venció 9-3 a Italia con Ohtani lanzando 5 innings de 1 carrera y destacando al bate. Los medios internacionales lo aclamaron como 'el jugador de béisbol más talentoso del planeta'.

Semifinal contra México - La heroicidad de Murakami

La semifinal en el LoanDepot Park de Miami enfrentó a Japón contra un formidable México con Randy Arozarena (Rays) y Alex Verdugo (Red Sox). Japón se encontró en problemas temprano. El abridor Sasaki cedió un jonrón de 2 carreras a Arozarena en la 3ra entrada y salió con 3 carreras permitidas. México amplió su ventaja y al final de la 7ma entrada Japón perdía 3-5. La remontada comenzó en la 8va: Ohtani abrió con doble, Yoshida conectó sencillo y Kondo lanzó un jonrón de 3 carreras al jardín izquierdo para poner a Japón arriba 6-5. México empató 6-6 en la parte baja de la 8va, preparando una dramática 9na entrada. Con un out y corredores en primera y tercera, Murakami, quien había bateado solo .091 en la fase de grupos, se presentó al plato. En el momento más grande, Murakami conectó un doble al centro para anotar la carrera ganadora en una victoria 7-6. Corrió por las bases gritando de euforia mientras sus compañeros lo rodeaban. El hit se convirtió en el momento definitorio del torneo. 'Siempre creí en Murakami. Es un hombre que responde en los grandes escenarios', dijo Kuriyama.

La final - Ohtani vs Trout por el campeonato

El 21 de marzo, Japón enfrentó a Estados Unidos en la final. El equipo estadounidense contaba con Mike Trout (Angels), Mookie Betts (Dodgers), Paul Goldschmidt (Cardinals), Trea Turner (Phillies) y Tim Anderson (White Sox). Imanaga abrió para Japón con 5 innings de 2 carreras. Japón tomó ventaja con el elevado de sacrificio de Murakami en la 2da y el sencillo impulsor de Okamoto en la 3ra para un 2-0. Ohtani fue de 2-4 contribuyendo en ambos lados. EE.UU. empató 2-2 con el jonrón solitario de Turner en la 3ra y el elevado de Schwarber en la 5ta, pero el sencillo impulsor de Murakami en la parte baja de la 5ta restauró la ventaja 3-2. Del 6to inning en adelante, el bullpen japonés cerró el juego. Para el 9no, Kuriyama tomó la audaz decisión de traer a Ohtani como cerrador. Ohtani permitió un sencillo a Betts pero retiró a los siguientes dos bateadores, trayendo a Mike Trout, su compañero en los Angels, como último bateador. Los 36,000 aficionados contuvieron la respiración ante el duelo 'mejor lanzador vs mejor bateador del mundo'. La cuenta se llenó. El último lanzamiento de Ohtani fue un slider devastador. Trout abanicó y falló. Ohtani lanzó su guante al aire y gritó mientras sus compañeros corrían a la loma. Japón derrotó a EE.UU. 3-2 para su tercer título del WBC. Ohtani fue nombrado MVP por unanimidad.

Récords del torneo y actuaciones individuales

Japón terminó el WBC 2023 con récord perfecto de 7-0. El equipo bateó .299 colectivamente, anotó 56 carreras y permitió solo 22. El promedio de .435 de Ohtani (10-23) con 1 jonrón y 8 impulsadas, combinado con su ERA de 1.86 en 9.2 innings, lo hicieron el claro MVP. Kondo lideró con 13 impulsadas con promedio de .346 y 2 jonrones. Yoshida bateó .409 como confiable eslabón en la alineación. Yamamoto abrió dos veces con ERA de 1.29, Imanaga limitó a EE.UU. a 2 carreras en la final. La recta de 164 km/h de Sasaki atrajo atención global. Los relevistas Oosei y Udagawa aparecieron en 4 juegos cada uno con ERA de 0.00. Defensivamente, Genda jugó con el meñique derecho fracturado, ganándose elogios como encarnación del 'espíritu samurái'.

El impacto duradero del WBC en la NPB y el béisbol japonés

La victoria en el WBC 2023 sacudió el béisbol japonés. La final registró 42.4% de rating en la región de Kanto, el segundo más alto en la historia del WBC. La semifinal contra México también registró 42.5%, notable dado su horario nocturno en Japón. La emoción se trasladó a la temporada 2023 de NPB con asistencia combinada aumentando aproximadamente 20% interanual. El 'efecto Nootbaar' impulsó ventas explosivas de mercancía de los Cardinals en Japón. La celebración del molinillo de pimienta se instaló en los estadios de NPB y fue nominada al Premio de Palabra de Moda del Año. Las carreras individuales se transformaron: el dominio de Ohtani en el WBC contribuyó a su contrato récord de 10 años y $700 millones con los Dodgers; las actuaciones de Yamamoto llevaron a su acuerdo de 12 años y $325 millones con los Dodgers; Imanaga firmó con los Cubs. Las decisiones tácticas de Kuriyama, especialmente usar a Ohtani como cerrador en la final, fueron aclamadas como genialidades que produjeron la mayor escena en la historia del WBC. El tercer título de Japón reafirmó su posición como potencia preeminente del béisbol internacional y reavivó la pasión pública por el deporte.