El nacimiento del WBC y la formación del equipo japonés
En marzo de 2006 se celebró el primer Clásico Mundial de Béisbol, el primer torneo internacional oficial de béisbol organizado por MLB, con 16 naciones participantes. Sadaharu Oh, poseedor del récord mundial de 868 jonrones en su carrera, fue nombrado manager de Japón. Mientras los jugadores de MLB Ichiro Suzuki y Akinori Otsuka se unieron al equipo, Hideki Matsui declinó por deseo de su club. Estrellas del NPB como Daisuke Matsuzaka, Koji Uehara y Kenji Johjima fueron seleccionados. Los favoritos previos al torneo eran Estados Unidos y República Dominicana, con Japón considerado un caballo oscuro.
Dos derrotas ante Corea del Sur
En la primera ronda en el Tokyo Dome, Japón aplastó a China 18-2 pero cayó ante Corea del Sur 2-3. La alineación coreana con Lee Seung-yeop silenció a los bateadores japoneses. En la segunda ronda en Anaheim, Japón perdió nuevamente ante Corea 1-2. Ichiro declaró 'No podemos terminar así', transformando la atmósfera del equipo en lo que sería recordado como el punto de inflexión. Una derrota sorpresiva de Estados Unidos ante México ayudó a Japón a avanzar por poco a las semifinales.
Revancha en semifinales y la final contra Cuba
En las semifinales, Japón enfrentó a Corea por tercera vez. Koji Uehara abrió y la ofensiva explotó con Ichiro conectando tres hits en un dominante blanqueo 6-0. La final contra Cuba, potencia perenne internacional, vio a Matsuzaka abrir y Japón construir una ventaja temprana. Cuba luchó hasta quedar a una carrera antes de que el sencillo decisivo de dos carreras de Ichiro en la octava entrada ampliara la ventaja. Japón ganó 10-6 para convertirse en campeón inaugural. Matsuzaka ganó el MVP del torneo con marca de 3-0 y efectividad de 2.12.
El legado de los campeones inaugurales
La victoria de Japón en el WBC 2006 demostró la competitividad internacional del béisbol japonés. El manager Oh se emocionó visiblemente tras la victoria, que probó que el béisbol japonés podía competir al más alto nivel internacional. La audiencia de la final alcanzó el 43.4% en la región de Kanto. El impacto del triunfo se extendió a 2009 cuando Japón logró el bicampeonato bajo Tatsunori Hara. El espíritu de lucha de Ichiro, el pitcheo de Matsuzaka y el liderazgo de Oh están grabados para siempre en la historia del WBC, estableciendo la representación de 'Samurai Japan' como uno de los más altos honores para los jugadores del NPB.