Losing Streak

Panorama general

La racha de derrotas es la sucesión de partidos perdidos por un mismo equipo y, en la lucha por el título de liga, constituye una situación grave porque provoca que la diferencia de juegos se dispare. Al contrario de lo que ocurre con las rachas ganadoras, que alimentan un círculo virtuoso, la racha de derrotas tiende a generar un círculo vicioso: cuando las derrotas se acumulan, los jugadores pierden confianza, aumentan las jugadas hechas con miedo y eso trae más derrotas todavía, en una espiral negativa. En la historia de la NPB, las rachas largas de derrotas quedan registradas como episodios que simbolizan la crisis de un equipo. Las 18 derrotas consecutivas de Lotte en 1998 fueron el peor registro de aquel momento y encarnaron el hundimiento de la organización. Cuando la racha se prolonga, el problema desborda el marcador: aparecen la desafección de la afición, las consecuencias para los patrocinadores y el golpe a la economía del club. Las medidas que toma el cuerpo técnico para cortar una racha son muy variadas: reordenar la alineación, cambiar a los abridores, subir jugadores del equipo de ligas menores o buscar un cambio de mentalidad en las reuniones; se recurre a todos los recursos disponibles. Si aun así la racha no se detiene, a veces se llega al último recurso, el descanso del mánager, que en la práctica equivale a su destitución. Salir de una racha de derrotas es la piedra de toque que mide la fortaleza mental de un equipo, y las historias de los conjuntos que superaron una mala racha y acabaron campeones quedan en la historia del béisbol profesional como episodios emocionantes.

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