La maldición del Coronel Sanders
En 1985, los Hanshin Tigers ganaron su primer banderín en 21 años y la Serie de Japón. Los fanáticos eufóricos saltaron al río Dotonbori, arrojando una estatua del Coronel Sanders de un KFC cercano al agua. Hanshin pasó entonces 18 años sin un banderín hasta 2003, dando origen a la leyenda de la Maldición del Coronel Sanders. La estatua fue recuperada durante el dragado del río en 2009, pero los campeonatos siguieron siendo esquivos hasta 2023. El título de 2023 supuestamente rompió la maldición, aunque la leyenda urbana persiste entre los fanáticos. MLB tiene leyendas similares incluyendo la Maldición del Bambino de los Red Sox y la Maldición del Chivo de los Cubs.
La realidad de la era oscura
La era oscura de Hanshin abarca de 1987 a 2002, con 9 últimos lugares y solo 2 temporadas en la mitad superior en 16 años. Los Tigers de los años 90 perdían rutinariamente más de 60 juegos al año con asistencia en declive: la asistencia anual de Koshien cayó de más de 3 millones en 1985 a menos de 2 millones a finales de los 90. Las causas fueron múltiples: fracasos en la estrategia del draft, errores en la adquisición de jugadores extranjeros, cambios frecuentes de mánager (8 en 16 años) y la inversión insuficiente de la empresa matriz Hanshin Electric Railway. La deficiencia en pitcheo fue particularmente severa, con la peor ERA del equipo en la liga en más de 10 temporadas.
Senichi Hoshino y el resurgimiento de 2003
Senichi Hoshino, nombrado mánager en 2002, puso fin a la era oscura. Ejecutó adquisiciones audaces incluyendo a Tomoaki Kanemoto (agente libre de Hiroshima) y Hideki Irabu (regreso de MLB). En 2003, Hanshin dominó desde el día inaugural, asegurando el banderín por 16 juegos de ventaja. Osaka estalló por el primer campeonato en 18 años, con los saltos al Dotonbori convirtiéndose nuevamente en un fenómeno social. La contribución de Hoshino fue más allá de la construcción del roster, transformando una mentalidad perdedora. Fiel a su apodo de General Luchador, sus feroces protestas a los árbitros y la exigencia de responsabilidad a los jugadores inculcaron espíritu competitivo.
Campeones de la Serie de Japón 2023 y una nueva era
Bajo el mánager Akifu Okada en 2023, Hanshin logró su primer banderín en 18 años y su primer título de la Serie de Japón en 38 años. El lema de Okada de hacer las cosas ordinarias de manera ordinaria enfatizó la defensa y el pitcheo. La mejor ERA del equipo en la liga de 2.66 destacó a Shoki Murakami ganando tanto el Novato del Año como el título de ERA. La alineación carecía de bateadores destacados pero cada jugador cumplió su rol: 30 robos de Koji Chikamoto, 84 carreras impulsadas de Yusuke Oyama. Hanshin derrotó a Orix 4-3 en la Serie de Japón totalmente de Kansai. Este campeonato señaló tanto el fin de la maldición como el amanecer de una potencial nueva era dorada.