Panorama general
El rodado o roletazo (ground ball) es la pelota bateada que rueda por el terreno de juego o que rebota con una trayectoria baja. Un rodado que va directo al cuerpo de un jugador de cuadro termina en out con altísima probabilidad, así que para el bateador es la forma más representativa de un turno improductivo. Sin embargo, el rodado no es solo el producto de un fracaso: cumple un papel importante en la táctica del béisbol. El rodado de avance es la técnica de rodar la pelota intencionalmente hacia el lado derecho (en el caso de un bateador derecho) para mover al corredor a la siguiente base, y se considera la base del bateo en favor del equipo. Además, el imparable de cuadro nace de la combinación entre la velocidad del rodado y las piernas rápidas del bateador, y fue Ichiro quien llevó esa técnica hasta el límite. Desde la óptica del lanzador, provocar rodados es una de las estrategias más eficaces. El rodado se convierte con facilidad en doble play, con la posibilidad de conseguir dos outs de una sola vez. Los llamados lanzadores de rodados, cuya arma son envíos que empujan la pelota hacia abajo como el hundidor o la recta de dos costuras, pueden acumular outs de manera eficiente con pocos lanzamientos. Con la revolución de los elevados de los últimos años, la tendencia del bateador a levantar la pelota se ha acentuado y el valor relativo del rodado ha cambiado, pero saber batear un rodado cuando la situación lo pide sigue siendo una destreza importante.