Panorama general
La línea (line drive) es el batazo que vuela con una trayectoria baja y afilada, la clase de batazo que se sitúa a medio camino entre el rodado (la bola que rueda por el suelo) y el elevado (la bola que sube alto). La línea es conocida como el batazo con mayor probabilidad de convertirse en imparable: según las estadísticas, alrededor del 70 % de las líneas acaban en hit. Esa cifra supera con holgura el porcentaje de imparables de los rodados (cerca del 25 %) y de los elevados (cerca del 20 %). La razón de que la línea se transforme tan fácilmente en imparable está en la velocidad y en la trayectoria del batazo. Al volar con un trazo bajo y afilado, la línea deja muy poco tiempo para que el defensor reaccione y la atrape, y pasa con facilidad por los huecos de la defensa. Además, como no permanece tanto tiempo en el aire como un elevado, los jardineros no tienen margen para colocarse bajo el punto de caída. Para el bateador, ser capaz de pegar líneas demuestra la alta calidad de su bateo. Sin la técnica necesaria para golpear la bola con precisión en el centro del bate y devolverla con el ángulo adecuado no nacen líneas afiladas. Ichiro, en sus años de actividad, sostuvo un promedio de bateo elevado a base de producir batazos de línea en cantidad, y su estilo ofensivo fue celebrado como el arte de la línea. En el análisis de datos de los últimos años, el porcentaje de líneas (la proporción de líneas sobre el total de batazos) se emplea como un indicador importante para valorar la potencia ofensiva de un bateador.