Panorama general
El relevo defensivo (defensive replacement) es el cambio táctico de jugador que se hace en la parte final del juego, cuando el equipo va adelante, para meter a un mejor defensor y evitar carreras. Entra en lugar del titular un jugador que batea menos pero que tiene virtudes defensivas: amplio rango de fildeo, tiros precisos o buenas piernas. Junto con la fórmula de la victoria en el bullpen, el relevo defensivo es una de las herramientas clave para proteger la ventaja en las últimas entradas. Sobre todo cuando se cuida una diferencia mínima, un solo error o unos centímetros de rango pueden decidir el juego, y ahí el valor de un especialista defensivo es enorme. Lo ideal es tener en el dugout defensores especializados según la posición: para los jardines, para el campocorto, para la primera base. La decisión del relevo defensivo también pone a prueba el olfato del mánager. Si el cambio se hace demasiado pronto, el equipo pierde poder ofensivo; si se hace demasiado tarde, corre el riesgo de que el rival encuentre el hueco en la defensa. Además, al jugador que entra como relevo defensivo se le exige el profesionalismo de responder sin fallas en las pocas oportunidades que recibe. Quien sostiene una carrera aportando como especialista defensivo es una pieza indispensable para ganar, aunque su valor apenas aparezca en los números.