Exit Velocity

Panorama general

La velocidad de salida de la pelota (exit velocity) es la rapidez del batazo en el momento exacto en que el bat conecta con la pelota, y se mide con sistemas de rastreo. En las Grandes Ligas se emplea Statcast y en la NPB equipos de medición como TrackMan, de modo que la velocidad de todos los batazos queda registrada en tiempo real. Como indicador nuevo del poder ofensivo de un bateador, la velocidad de salida se popularizó con rapidez desde la segunda mitad de la década de 2010. A diferencia de las estadísticas de resultado tradicionales, como el promedio de bateo o los cuadrangulares, la velocidad de salida mide de forma directa la calidad del contacto. Se considera que un bateador con velocidades de salida altas tiene buenas probabilidades de mejorar sus números en el futuro mientras siga conectando la pelota con fuerza, incluso si por ahora su promedio es bajo. En términos estadísticos, los batazos que superan los 158 km/h (98.0 mph) se clasifican como conectados con fuerza (hard hit) y su probabilidad de convertirse en imparable sube muchísimo. El concepto de zona de barril (barrel zone), que combina la velocidad de salida con el ángulo del batazo, define las condiciones en que es más fácil que nazca un batazo de vuelta completa y se usa hoy en todas partes como guía para rediseñar el swing y planificar los entrenamientos. En la NPB también avanza el aprovechamiento de los datos de rastreo, y la velocidad de salida se está volviendo un indicador imprescindible en la evaluación de jugadores y en el trabajo de los buscadores de talento.

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