Escándalo de apuestas de Yomiuri
En octubre de 2015, tres lanzadores de Yomiuri, Masaki Kasahara, Tatsuya Matsumoto y Satoshi Fukuda, fueron descubiertos apostando en partidos de NPB, incluidos los de su propio equipo. Los tres recibieron suspensiones indefinidas, equivalentes a prohibiciones permanentes, las sanciones más severas desde la era de la「Niebla Negra」.
Antecedentes y estructura
Las apuestas de los jóvenes lanzadores fueron facilitadas a través de conocidos personales, evidenciando una supervisión inadecuada de los círculos sociales de los jugadores. Apostar en los partidos del propio equipo crea incentivos para amañar partidos, amenazando la integridad fundamental de la competición.
Respuesta de NPB
NPB impuso la descalificación indefinida, el castigo más severo disponible. El asesor de Yomiuri, Tsuneo Watanabe, reconoció la responsabilidad organizacional. NPB ordenó una educación reforzada contra las apuestas en todos los equipos y estableció sistemas para monitorear las asociaciones inapropiadas de los jugadores.
Prevención reforzada
Las medidas posteriores al escándalo incluyen capacitación obligatoria en prevención de apuestas, líneas de denuncia externas, códigos de conducta más estrictos y educación en alfabetización digital sobre apuestas en línea. Sin embargo, las apuestas anónimas en línea y las criptomonedas hacen que la prevención total sea cada vez más difícil, requiriendo educación ética continua junto con salvaguardas institucionales.