Sign Stealing

Panorama general

El robo de señas consiste en que un equipo descifre de manera ilícita las señas con las que el receptor indica al lanzador el tipo de envío y su ruta, o las señas de estrategia que llegan desde la banca, y las transmita a su bateador o a sus corredores. En el béisbol las señas son la base misma de la táctica, y si se rompe su carácter secreto la limpieza del juego queda dañada de raíz. Existen a grandes rasgos dos tipos de robo de señas. Uno es el robo por parte del corredor: el que está en segunda base lee a simple vista las señas del receptor y las comunica al bateador con gestos, una práctica antigua que se mueve en una zona gris. El otro es el robo electrónico de señas, en el que estas se descifran de forma organizada con cámaras, monitores u otros aparatos electrónicos instalados en el estadio, modalidad prohibida con toda claridad tanto en la MLB como en la NPB. El caso de robo de señas de los Houston Astros de la MLB, descubierto en 2017, consistió en filmar las señas del receptor con una cámara del estadio y avisar al bateador del tipo de lanzamiento golpeando un bote de basura desde la banca; fue un fraude organizado que terminó con la expulsión perpetua del mánager y del gerente general. En la NPB también han surgido en el pasado casos con sospechas de robo de señas, y en cada ocasión se ha procurado endurecer las reglas. En los últimos años se ha autorizado el uso de dispositivos de comunicación electrónica cifrada entre lanzador y receptor, así que las contramedidas técnicas frente al robo de señas también evolucionan.

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