Panorama general
La bola de nudillos (knuckleball) es un lanzamiento rompiente que se envía empujando la pelota con las uñas o con las puntas de los dedos para suprimir el giro al máximo posible. Cuando las revoluciones bajan de 50 por minuto, la bola cae oscilando de forma irregular por efecto de la resistencia del aire, y atraparla se vuelve dificilísimo no solo para el bateador, sino también para el receptor. En las Grandes Ligas brillaron lanzadores especialistas como Phil Niekro y Tim Wakefield, pero en la NPB los lanzadores de nudillos son extremadamente raros. En 2012 el interés creció por influencia de R. A. Dickey, que ingresó en Nippon-Ham, y sin embargo apenas existen casos de lanzadores japoneses que hayan hecho de la bola de nudillos su arma principal de verdad. Antaño Yamamoto Kazuyuki, de Hanshin, la lanzó durante una temporada, y en años recientes el asunto no pasa de que Yamanaka Hiroshi, de Yakult, la incorporara a su repertorio. Como su velocidad es lenta, de unos 100 a 120 km/h, tiene el efecto de descolocar el tiempo del bateador, pero en contrapartida el control cuesta mucho de fijar y conlleva el riesgo de que aumenten las bases por bolas.