Panorama general
El tiro de sorpresa a la base (pickoff throw) es la acción por la cual el lanzador, desde la posición de set, tira hacia el corredor que está en base, con el objetivo de clavarlo en el cojín y frenar su despegue, o bien de dejarlo out. Es el recurso más básico para impedir el robo de base y un elemento imprescindible dentro de la técnica de un lanzador. El efecto del tiro a la base no se limita a sacar out al corredor. Al tirar con frecuencia se logra que el corredor se separe menos de la base y se retrase su arranque para robar, un efecto disuasorio de orden psicológico. El pitcher que domina un buen tiro a la base puede concentrarse en el duelo contra el bateador sin preocuparse por el corredor, y por eso su rendimiento general en la lomita mejora. El tiro a la base tiene limitaciones reglamentarias. El lanzador debe quedar completamente inmóvil en la posición de set antes de lanzar al plato o de tirar a la base, y si tira sin esa detención se declara balk. Además, en el tiro a la primera base el pitcher tiene que dar un paso con el pie en dirección a ese cojín, y si tira sin dar ese paso también se le canta balk. En las Grandes Ligas se implantó a partir de 2023 un límite en la cantidad de tiros a la base (hasta dos por turno al bate; en el tercero, si no resulta exitoso, es balk), lo que contribuyó en gran medida al aumento de los robos. En la NPB, a agosto de 2026, ese límite no se ha implantado, aunque se discute la posibilidad de adoptarlo en el futuro.