Panorama general
El doble play (double play) es la jugada en la que se registran dos outs en una sola acción, y la modalidad más común es el doble play de rodado 6-4-3 (campocorto a segunda base y de ahí a primera base). Se produce con facilidad cuando hay corredor en primera y el bateador conecta un rodado por el cuadro interior, y la velocidad de la conexión entre el segunda base y el campocorto decide si sale o no. El doble play tiene la fuerza destructiva de acabar en un instante con la oportunidad del equipo a la ofensiva, por lo que se considera uno de los peores resultados posibles para un bateador. El récord de la NPB de más dobles plays bateados en una temporada es de 36 y lo firmó Sadaharu Oh en 1961, resultado de que en un mismo jugador coincidieran la lentitud propia de un cañonero y la tendencia a tirar de la bola. También en el total de por vida es Oh quien encabeza la historia con 390. Los bateadores veloces llegan pronto a primera base y por eso caen en menos dobles plays: Ichiro fue conocido a lo largo de sus 18 años de carrera como un bateador con una cantidad extremadamente baja de dobles plays. Visto desde la defensa, el doble play es la jugada más eficiente que existe, y la combinación entre segunda base y campocorto funciona como indicador del poder defensivo de un equipo. Existen patrones muy variados, como el 4-6-3 (segunda base a campocorto y a primera base) o el 5-4-3 (tercera base a segunda base y a primera base), y el triple play, aunque es sumamente raro, se registra en la NPB una vez cada pocos años.