La edad dorada de los dobles jornadas
Desde los años 50 hasta los 70, los dobles jornadas eran rutinarios en la NPB. Los partidos matutinos y vespertinos en domingos y festivos eran comunes. Cuando la tradicional rivalidad Yomiuri-Tigers se programaba como doble jornada, los registros muestran que 50.000 aficionados llenaban el Estadio Koshien desde la mañana. Para los aficionados, los dobles jornadas significaban 'dos partidos por una entrada': los estadios bullían desde la mañana hasta la noche. Para los jugadores, eran agotadores pero parte de la vida diaria. Diferentes lanzadores abridores se encargaban de cada partido mientras los jugadores de posición jugaban ambos. Algunas temporadas de los años 60 presentaron más de 20 dobles jornadas, una era que ponía a prueba la resistencia física y mental mucho más allá de los estándares actuales.
Los factores complejos detrás de su desaparición
Múltiples factores impulsaron el declive y eventual eliminación de los dobles jornadas. Primero, los derechos de transmisión. Desde los años 80, las transmisiones televisivas se convirtieron en ingresos cruciales para los equipos, con tarifas por partido como estándar. Los dobles jornadas dificultaban cobrar por ambos partidos, disminuyendo el incentivo económico. Segundo, la creciente conciencia sobre la salud de los jugadores. Dos partidos diarios acumulaban fatiga y aumentaban el riesgo de lesiones. El sindicato de jugadores abogó por la reducción de carga, solicitando menos dobles jornadas. Tercero, el uso de estadios. La proliferación de estadios con domo redujo las cancelaciones por lluvia, disminuyendo la necesidad de programar dobles jornadas.
Los últimos dobles jornadas
Los últimos dobles jornadas de la NPB ocurrieron a principios de los 2000, principalmente como partidos de recuperación excepcionales por cancelaciones de lluvia. Los dobles jornadas regulares habían desaparecido esencialmente en los años 90. Los dobles jornadas de la última época paradójicamente atrajeron atención como 'eventos raros'. Las entradas se vendían por separado para cada partido, eliminando el antiguo valor de 'dos partidos por una entrada'. Las actitudes de los jugadores también evolucionaron. Quienes antes consideraban los dobles jornadas como rutina expresaron posteriormente su reticencia, citando no solo las exigencias físicas sino la dificultad de mantener la calidad del juego en dos encuentros.
¿Podrían volver los dobles jornadas?
Recientemente, la MLB revivió los dobles jornadas con partidos de 7 entradas (regla especial 2020-2021), volviendo luego a 9 entradas. Adoptada como solución de programación por el COVID-19, esta medida demostró la viabilidad moderna de los dobles jornadas. La NPB podría potencialmente revivirlos ante grandes alteraciones de calendario por tifones o terremotos. Sin embargo, los partidos actuales de la NPB promedian más de 3 horas, haciendo que dos partidos consecutivos superen las 7 horas. La resistencia de los aficionados, las horas de trabajo del personal del estadio y la programación de transmisiones hacen que la implementación moderna sea extremadamente difícil. Los dobles jornadas fueron productos de una era más simple y pastoral del béisbol profesional, un formato que ya no encaja en el juego comercializado de hoy.