El impacto de las 5 bases por bolas intencionales consecutivas
Matsui creció en Neagari, prefectura de Ishikawa, siendo fan de los Hanshin Tigers. La ironía de que un seguidor infantil de los Tigers se convirtiera en el cuarto bate de Yomiuri añade un giro a su historia. Matsui se hizo conocido a nivel nacional en el torneo de Koshien de 1992. Como cuarto bate de la preparatoria Seiryo, recibió 5 bases por bolas intencionales consecutivas de Meitoku Gijuku, un incidente que se convirtió en un problema social y generó un debate sobre la ética del béisbol preparatoriano. Matsui se unió a Yomiuri como primera selección del draft de 1992. Bajo la dirección del mánager Nagashima, se convirtió en el cuarto bate apodado Godzilla. Su cuerpo de 188 cm producía arcos majestuosos que electrizaban el Tokyo Dome.
Cuarto bate de Yomiuri
Matsui pasó 10 temporadas en Yomiuri (1993-2002) como pilar del cuarto turno. Totales de carrera: 1268 juegos, promedio de .304, 332 jonrones, 889 carreras impulsadas. Tres títulos de jonrones (1998, 2000, 2002), 3 títulos de carreras impulsadas y 3 premios MVP. Contribuyó al título de la Serie de Japón 2000 ganando el MVP de la Serie. Su temporada de despedida en 2002 incluyó 50 jonrones, el final perfecto. El bateo zurdo de Matsui combinaba potencia con técnica para batear a todos los campos.
Diez años en MLB
Matsui se unió a los New York Yankees en 2003. Diez años en MLB produjeron 175 jonrones y 760 carreras impulsadas. En la Serie Mundial 2009 contra Filadelfia, bateó .615 con 3 jonrones y 8 carreras impulsadas, convirtiéndose en el primer japonés en ganar el MVP de la Serie Mundial. Este logro emocionó a todo Japón y resonó el nombre de Matsui en todo el mundo. Los 507 jonrones combinados entre NPB y MLB atestiguan su grandeza como bateador transpacífico.
El legado de Matsui
Matsui se retiró en 2013 y recibió el Premio de Honor del Pueblo en 2018. Su legado abarca el bateo como cuarto bate tanto en NPB como en MLB. Sus 332 jonrones en NPB y un premio MVP de la Serie Mundial demostraron que los bateadores de potencia japoneses podían triunfar en MLB. Tras su retiro, Matsui sirve como asesor especial del gerente general de los Yankees, continuando como puente entre el béisbol japonés y estadounidense. El éxito de Matsui representa la cima pre-Ohtani del logro de bateadores japoneses en MLB, con contribuciones celebradas eternamente en ambas ligas.